El Fruto Maduro
Recolección manual de cerezas rojo rubí en su punto máximo de maduración en Finca Doña Daisy a 1,680 metros.
Nacido en las faldas volcánicas de Costa Rica. Una cosecha limitada seleccionada a mano, definida por su acidez cristalina y fragancia floral inigualable.
Recolección manual de cerezas rojo rubí en su punto máximo de maduración en Finca Doña Daisy a 1,680 metros.
Doña Daisy cuidando y rotando personalmente los granos en camas africanas suspendidas bajo el sol de altura.
Reposo en bateas tradicionales de madera artesanal, concentrando la miel y los aromas florales únicos de la variedad.
Extracción ceremonial limpia con acidez cristalina, perfume a jazmín silvestre, bergamota y final sedoso.
Detrás de cada micro-lote de Café Doña Daisy no existen corporaciones ni procesos industriales. Hay una familia apasionada que cuida cada árbol desde su primera floración de jazmín hasta el ensacado final a 1,680 metros de altitud.
De nuestras manos a las suyas, garantizamos una trazabilidad pura, trato ético y devoción absoluta por el café de especialidad costarricense más refinado del mundo.
Origen Familiar
Intermediarios
Altura Extrema
Degustar un café Geisha de Finca Doña Daisy trasciende el acto cotidiano. Es un momento de serenidad donde el aroma de las montañas costarricenses despierta la mente y abraza el espíritu.
Un tributo a la calma y a los sentidos en el inicio de cada día.
Sin mezclas, sin intermediarios. Directo de las manos de Doña Daisy.
"Jazmín silvestre, bergamota italiana, lima dulce y acidez málica brillante."
"Melocotón maduro, papaya dulce, miel de bosque y cuerpo aterciopelado."
Noches frías y nieblas densas que desaceleran el crecimiento de la cereza, condensando azúcares y complejidad aromática.
Tierra fértil con drenaje excepcional y minerales orgánicos que aportan la acidez vivaz y limpia distintiva de Costa Rica.
Camas africanas suspendidas con rotación manual constante cada dos horas bajo el sol templado de la cordillera.